Cómo nos conocimos

Todo empezó en el curso escolar de aquel año. Nuestros caminos se cruzaron por primera vez entre miradas y sonrisas... aunque, la verdad, ¡nos llevábamos fatal! Ninguno de los dos imaginaba que ese encuentro terminaría cambiando nuestras vidas para siempre.

El primer beso

Pasamos mucho tiempo compartiendo risas y charlas interminables con nuestro grupo de amigos. Casi sin darnos cuenta, nos volvimos inseparables y nos convertimos en mejores amigos. Sin embargo, algo cambió. Una noche de fiesta, nos armamos de valor y decidimos dar ese primer paso. Fue el comienzo del viaje más importante de nuestras vidas.

Primera decisión importante

Tras dos años de relación a distancia y a pesar de los retos de aquel año, Miguel encontró trabajo y decidimos que ya era hora de estar cerca. Empezamos compartiendo piso con las compañeras de Alba, pero lo importante era que, después de tanto tiempo, por fin estábamos en la misma ciudad.

Nuestro hogar

Ese mismo verano creamos nuestro propio hogar. Alquilamos un piso y, con ello, llegaron las discusiones sobre decoración, organización y tareas del hogar. Sin embargo, fue una de las mejores decisiones que hemos tomado: en este lugar hemos vivido momentos inolvidables durante los últimos cuatro años.

La pedida

El martes nueve de abril de 2024, Miguel esperaba a Alba con un ramo de rosas y el anillo con el que siempre soñó. Y, aunque no fue donde se esperaba (el lugar donde todo empezó), igualmente, con el corazón latiendo a mil, preguntó lo que llevaba tiempo queriendo preguntar. Y la respuesta fue... ¡SÍ!

Nuestra boda

Y aquí estamos, dos años después, a punto de comenzar un nuevo capítulo juntos: nuestra propia familia. Un capítulo que deseamos escribir rodeados de las personas que queremos.

"El amor no se mira el uno al otro; se mira en la misma dirección."

— Antoine de Saint-Exupéry